¡CUARENTENA 2020, del absurdo a la libertad!

(Edilson Villa M- Bogotà- Colombia)Es imposible comenzar esta presentación, a manera de prólogo, para la bitácora CUARENTENA 2020, sin evocar La Peste de Albert Camus; tanto allí, con el brote de peste bubónica en la ciudad argelina de Orán, como ahora, debido a la pandemia mundial por el llamado Covid-19, nos queda claro que el hombre por sí solo no tiene control sobre nada, que la irracionalidad de la vida es inevitable; y así, tanto la peste negra como el coronavirus o la viruela o el sarampión o la gripe española o el VIH, etc., representan el absurdo, entendido como la ausencia de sentido supremo; y este absurdo, aunque es algo desconcertante, es potencialmente positivo, puesto que, si las sabemos dirigir, las nuevas razones de la existencia serían aquellas que vayan ligadas a valorar la vida humana por sí misma, por lo que es; y no por razones religiosas, políticas o ideológicas.

Tanto en esta situación actual de pandemia (a mediados del 2020), como aquella en el escenario que nos plantea Camus en su novela, se hace necesario abordar el tema, o mejor, recurrir urgentemente, a la solidaridad humana; solo así podríamos acabar con el absurdo de esta metáfora del mal, con el absurdo de todo aquello que atenta contra la condición humana, porque en los hombres aún hay más cosas dignas de admiración que de desprecio. Y aunque muchos verán en esta situación de cuarentena una oportunidad de restricciones de nuestras libertades, pues ante tales situaciones de gravedad las autoridades han limitado los movimientos de sus habitantes para protegerlos del mal por el espejismo de un bien superior, está claro que en la solidaridad de todos, en la construcción de una ética y de una moral superiores, es donde está el camino hacia la superación de esta grave contingencia.

Por eso, cuando pensamos este proyecto de la bitácora mundial CUARENTENA 2020, invocamos primero las palabras del Dr. Eufrasio Guzmán Meza cuando dijo: "de todo lo escrito vale destacar lo que genera resistencia, lo que vence el tiempo implacable y la segura muerte, entregándonos un rasgo que perdura, una visión que no se deshace sino que brilla, sobre todo en la noche, cuando todo parece conspirar contra nosotros".

Como sello editorial sabíamos que nos elevamos en el seno de la noche y pronto la imaginación nos eleva el pensamiento, le da sus alas para que emprenda el vuelo y comprenda lo que acontece en el núcleo cálido de la vida. El rasgo se traza sobre la arena, con la punta de una vara, sobre la piel, con carbón sobre la bóveda o la piedra. En ocasiones es tan perdurable como la onda sobre la superficie del agua que ha cruzado el guijarro o tan duradera como la visión del ojo del pájaro que se acerca por azar a la ventana.

Si se tienen brazos, piernas y se dispone de basalto, se pueden hacer pirámides o murallas; si solo la mano, entonces gestos, ademanes lentos o apresurados, se juntan los sonidos elementales de la boca y se hacen con las formas de los elementos, la tierra, el agua, el aire, el fuego, las palabras necesarias y esenciales. Marchamos de la miel a la ceniza, de la leche al polvo en un giro que en ocasiones nos ensordece y casi siempre nos deja distraídos, ajenos, divididos. Ese es el primer motivo para la invención del gesto, del gruñido, del ademán y la palabra.

La palabra nace pues, ante todo, para vencer la distancia, para resumir el ruido o el ciego rumor que nos asedia, también para conjurar la ausencia, asimilar al otro o permitirle llegar al centro de nuestro loco corazón, esa interminable fiesta, ese tremendo bullicio que no cesa.

Por todas estas razones, y con la idea de hacer un hermoso libro, cuidado en todos sus detalles, Sakura Ediciones convocó a los filósofos, poetas y escritores de toda Iberoamérica (y a cualquier persona que quisiera escribir algún texto a este respecto), a dejar un registro escrito, a manera de bitácora, sobre los sentimientos, estados de ánimo, reflexiones y emociones que les haya generado esta situación de pandemia y de forzoso aislamiento que amenaza con garras, dientes y colmillos a lo mejor de la especie humana; y que ha conllevado a un estado de cuarentena obligatoria en casi todos los países del mundo.

A esta convocatoria se presentaron 88 participantes (más quien les habla), de 12 países (Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, España, Francia, Italia, México, Paraguay, República Dominicana, Perú y Venezuela); y, si bien, entre los asistentes contamos con varios niveles de formación profesional, en muchísimas áreas y disciplinas del conocimiento (post-doctorados, doctorados, maestrías, licenciaturas, etc., también hay personas que, aunque aún no han podido adelantar sus estudios de pregrado, también tienen una historia qué contar, como aquel que se rebusca la vida como vendedor ambulante en las calles de Bogotá; por esta razón, y porque en esta bitácora todos tienen una voz, no hicimos clasificaciones por categorías o niveles educativos o académicos sino que ubicamos a todos los autores y sus textos en orden alfabético, según su primer nombre.

Como detalle especial, esta bitácora mundial tiene un insert de 8 páginas a color con varias obras pictóricas (y su desarrollo conceptual), relacionadas con la temática que aquí nos convoca, de la gran artista plástica y poeta colombo-venezolana Mari Menez.

Así pues, la palabra y la imagen que aquí llamamos literatura aspira a una resistencia extrema, como piedra o cristal o fina brisa. Cruzamos y vencemos el vacío con la vida que nos entrega la palabra aunque ella no dependa de esta última.