BAJO LA LLUVA- segunda parte

08.01.2022

(Jorge Orellana Lavanderos-Chile) Meditaba sorprendido, tratando de interpretar la última declaración que me había hecho el misterioso desconocido, cuando la leve lluvia, empezó a caer tupida y sentí un inusitado placer al quitarme la gorra y dejarla correr por mi rostro.

Advertí que el hombre, aunque se hallaba totalmente mojado, se abstraía de los efectos de la luvia que, en cambio, parecían deleitarlo. Lo observé intentar escribir en la libreta que poseía, pero la tinta, corriendo por la página húmeda, hizo de sus letras un indescifrable borrón.

- No era un texto valioso ¡Bien perdido está! - comentó con la ofuscada resignación del escritor que padece el tiempo de su trabajo perdido.

- ¿No sientes frío? - le pregunté, viendo que el agua corría con libertad por su cuerpo inactivo. Para no enfriarme, trotaré el circuito de 4 kilómetros que acabo de hacer - añadí.

- Paso aquí largos inviernos - replicó a mi primera pregunta y agregó - ve, te esperaré, tenemos mucho de qué hablar.

Al salir al sendero descubrí que entre las nubes el viento había socavado un pequeño espacio, en el que resplandecía un cristalino cielo azul. Supe que no llovería. Vigorosos rayos de sol se esparcieron con timidez por el bosque y brotaron; desde gotas concentradas en las hojas; refulgentes destellos ¡Un arcoiris que acompañaba al sol!

- Tardaste exactos veintiséis minutos - fue la extraña forma en que, a mi vuelta, me recibió, sin que yo captara el sentido de su comentario.

- Fueron exactos cuatro kilómetros - opté por seguirle la corriente y aádçi que el pedregoso sendero había herido mis pies.

- La gente piensa que el trabajo de un escritor se reduce a sentarse frente a un escritorio para juntar palabras y; según se alcance o no una inspiración; se logra un texto de mejor y peor factura. ¡Se equivocan! También se requiere de la fuerza física para adoptar una postura y permanecer concentrado por largos períodos construyendo una historia. La vitalidad de la juventud es algo maravilloso, pero no retrocedería en el tiempo, por lo que no me queda más alternativa que potenciar mi fuerza física. ¡Yo también me ejercito diaramente!

- Tienes razón - concordé. El exceso de grasas acumuladas en ciertas partes del cuerpo, incomodan. Con el tiempo, es inevitable perder fuerza que solo es posible compensar con actividad adicional. Atender la voz del cuerpo es importante para alguien que cree en algo, porque a fin de cuentas, la mente y el espíritu son extensiones del cuerpo y la frontera entre los tres aspectos no está bien definida.

- El ejercicio extiende la red neuronal del cerebro que - como ocurrió con la lluvia hace un rato - se espesa y se hace más tupida. La combinación del ejercicio físico y el trabajo intelectual producen un complemento que despierta la creatividad de un individuo.

- Durante mucho tiempo, aunque intuía un beneficio adicional - le comenté, pensé que el ejercicio me proveía solo bienestar físico. Solía ocultarme para correr en la bruma de la oscuridad previa al amanecer y solo con el tiempo pude entender que corriendo, alcanzaba un estado de libertad que excitaba mi mente y despertaba mi creatividad. Creo que el pudor y la vergüenza se originaban en el repudio del intelectual por el ejercicio físico.

- Los artistas descargan su arrogancia sobre los deportistas y no saben de lo que se pierden - expuso burlón. Solo en algunas actividades y por cierto, en la escritura y el deporte, puede llegar a comprenderse la profunda dimensión de la soledad.

La actividad que con la lluvia se había paralizado, volvió con la salida del sol. Observé un pájaro que dando saltitos por el prado atacó a un gusano desprevenido, cuya última curiosidad fue atisbar el sol. Voló luego el ave hasta el enorme coihue con apariencia de hongo y al depositar su presa en el nido hambriento, continúo el intextinguible ciclo de la vida.

- ¿Cómo te las arreglas para vivir tan solo?

- Una mujer cuida de mí, me visita cada cierto tiempo y junto con las migas de afecto que me arroja y que acojo con gratitud, me provee alimento. Con extrema generosidad, me dijo que no temiera, que si un día, ella faltaba, había encomendado la continuidad de esa función a alguien - noté en su gesto una expresión de gratitud, y ante mi silencio, prosiguió

- Una vida holgada y sumida en la abundancia, anularía mi creatividad. ¿Considerarías el consejo de un cura obeso y fofo? Solo el sacrificio permie alcanzar ciertos retazos de felicidad y sin que garantice el éxito, el esfuerzo nos predispone mejor para el trabajo.

- ¿No eres muy individualista? - le pregunté con severidad.

- Es verdad. ¡Lo soy! Respondió inalterable. Tengo una visión propia de las cosas y una forma propia de concretar esa visión. Sin esa condición sería incapaz de escribir. Si lo miras desde una perspectiva negativa, claro, ¡Soy egoísta y egocéntrico! Y no tengo dudas de que un mundo habitado solo por gente con un carácter como el mío, sería un verdadero problema, pero un escritor debe forzarse por lograr la máxima capacidad en su trabajo, y ese resultado es el que se debe ofrecer al lector. ¡Oye hablar al bosque! - dijo obsesionado con el movimiento de los árboles.

- ¿Representa el sonido algo en tu creación? - indagué.

- Las sonatas para piano de Schubert - respondió y me dejó estupefacto, porque también me inspiro en ellas - llegan siempre al corazóny remecen el espíritu y aunque motivan - de igual manera en que la pntura precisa de la forma y el color - la escritura necesita de un estilo propio, que más temprano que tarde deberá superarse, porque el tiempo exige evolucionar y la originalidad debe retroalimentarse. Se impone entonces, la virtud de la perseverancia y el carácter de la innovación para oponerse a la rutina.

- ¿Vas pendiente de los detalles?

- ¡Eso es vital! - respondió con seguridad. Adquirir el hábito de percibir los fenómenos a tu alrededor. El escritor debe estar dotado para descubrir los secretos que se ocultan tras lo nimio y confiar en su memoria, que por una selección natural, es capaz de conservar los acontecimientos valiosos y desechar los superfluos. La creatividad es una fuerza intangible y si la nutres con historias desde tu alma, para perpetuarla, solo tendrás que apoyarte en tu imaginación, en los hechos cotidianos que desfilan a tu lado, en el paisaje y en las personas con que te cruzas. Si se atesora un genio excepcional, tal vez la teoría no funcione, pero cuando se dispone de un talento limitado, es bueno desarrollar una voluntad férrea y mantener el cuerpo, que es el que sostiene la voluntad, lo más firme y sano posible, para mejorar nuestra calidad de vida y mantener el equilibrio.

- Me ha ocurrido algo extraño que quisiera comentarte - le dije sospresivo, y ante su mirada inquisitiva, continué

- Estabas al final del sendero y me sorprendí mucho de que hubieras ido tan rápido hasta allá - señalé, y noté que su ánimo cambió y me pareció que mi comentario lo habá perturbado.

- ¡No me he movido de aquí! - contestó con fastidio y algo de congoja y con impulso diabólico se puso de pie. Sus ojos adquirieron un inquietante fulgor y su pecho inflamado, fue cediendo a medida que hablaba.

- Si me has visto donde no estuve, es señal de que moriré pronto - concluyó, y presa de una pasión delirante, empezó a escribir.

Para no importunarlo, me alejé sigiloso hacia una tercera ronda de trote, intrigado del contenido de su texto.